• Disminuir el agua requerida para cada proceso, optimizando la utilización de la misma.
• Disminuir por lo tanto de una forma directa los residuos, obteniendo una importante reducción del impacto ambiental del inmueble, es decir haciéndolo más respetuoso con el medioambiente.
• Reducir los consumos adyacentes de energías derivadas de su utilización como por ejemplo la energía utilizada para calentar el agua.
• Disminuir los consumos de fuentes de energía fósiles, tales como el carbón, el petróleo y el gas natural, realizando un efectivo aporte a la protección de la naturaleza.
• Obtener ejemplos prácticos, reales y efectivos, que confirman las buenas prácticas de gestión medioambiental. Sirviendo como muestra de otros proyectos futuros.
• Cumplir la legislación medioambiental aplicable en todo momento y, en la medida de lo posible, adelantarse a las disposiciones legales de futura aparición. (Por ejemplo en el Ayuntamiento de Madrid, se pretende regular que las nuevas edificaciones incorporen todas las nuevas técnicas de ahorro de agua y energía, como las que se proponen en esta Web).
• Facilitar las posibles implementaciones de sistemas de gestión medioambiental, tipo ISO 14.001, EMAS, etc.
• Sensibilizar a toda la población, demostrando el interés, con el ejemplo. Incrementando su participación en acciones medioambientales.
• Obtener una mejor imagen pública. Así como la satisfacción del deber cumplido.
• Encontrar y proponer soluciones para el presente, y a largo plazo, sobre todo participando con soluciones en las futuras reformas y ampliaciones de cualquier tipo de inmueble y/o proyecto.
• Y por último la no menos importante actuación, la reducción de costes económicos, que permitirán un mejor aprovechamiento de dichos recursos, pudiéndose desviar a áreas y temas más importantes como la investigación y/o medios técnicos o humanos que reviertan en un mejor servicio para la ciudadanía. |